Su Excelencia Senor Ministro de Educacion: Jose Guillermo Aizpu
Su Excelencia Senor Ministro de Relaciones Exteriores: Juan Antonio Tack
Su Excelencia Senor Contralor General de la Republica: Balbino Moreno
Su Excelencia Senor Embajador del Estado de Israel en Panama: Yehiel Ilzar
Senora Profesora «Mujer de las Americas»
Senores Miembros del Cuerpo Diplomatico
Reverendos Senores Rabinos
Senor Presidente del Concejo General Comunitario Hebreo de Panama
Senor Presidente de la Junta Directiva del Instituto Alberto Einstein
Senora Presidenta del Comite de Madres
Senor Director del Instituto Alberto Einstein
Senora Subdirectora
Senores Profesores y Maestros
Senores Padres de Familia
Distinguido Publico
Companeros Graduandos:
Esta noche, una de tantas en la que el futuro de la civilizacion humana parece sucumbir bajo el estremecimiento de sus propios cimientos morales; hoy, cuando el hambre, la miseria, y las discordias hacen pasear su cortejo funebre por todos los ambitos del planeta, una reducida promocion de jovenes graduandos, todos risuenos y no menos sonadores, se apresat a recibir sus titulos de bachilleres.
Para nosotros, es una ocasion memorable. La hemos esperado por anos y semanas, por horas y segundos, y ahora que estamos a un instante de ella, temblamos de emocion e incertidumbre. Porque la graduacion no es meramente el final de la adolescencia, sino el preambulo que consagra a todo estudiante a una nueva vida, la vidal del hombre responsable e independiente. Hasta aqui, nuestro espiritu juvenil ha sido encaminado por las sendas del Bien y del Saber; mas tarde, a nootros nos pertenecera la libertad de escoger el camino……
Llevamos en nuestros corazones ese innato afan de lucha, ese ansia de superacion que vigoriza a las generaciones jovenes en su intento por superar los errores y olvidos de las generaciones pasadas. Que no haya duda alguna; nos creemos fuertes y capaces, como aquel apasionado artista que concibe la inspiracion de su obra en toda la grandeza de su genialidad, y antes de que el muno desborde su cruel indiferencia ante el.
Lentamente, pero con una persistente claridad, los recuerdos vuelven a nuestra memoria. Los primeros dias de clases, cuando todo el mundo que conociamos eran los disparatados cuentos que brotaban de los labios de la tierna maestra: las prematuras tentativas por aprender a leer cuando ni siequeira podiamos explicarle a la companera de al lado lo que significaba sentir como un cosquilleo en el corazon. Y asi fuimos aprendiendo….. a vivir en los libros y a leer en la vida.
El Judaismo fue para nosotros mas que un conjunto de doctrinas y leyes religiosas, un manatial de sabios preceptos, que no contradice, sino reafirma los numerosos problemas y las nefastas consecuencias que agitan el universo. Buscamos al D’ de Abraham, de Moises y de Israel, y lo encontramos en las lugubres paredes de un campo de concentracion, donde un resignado judio escribio, pocos instantes antes de su muerte: «Creo en el sol, aun cuando no brilla, creo en el Amor aun cuando no lo siemto, creo en el Senor, aun cuando calla».
Tambien aprendimoa a amar a nuestra Patria, aquella que ha estado destinada desde tiempos inmemoriales a servir de esposa fiel al transito de hombres y culturas. En toda la lucidez de nuestra juventud, con todo el teson de futuros ciudadanos, prometemos unirnos a los que ya estan emprendiendo reformas radicales y necesarias en el destino nacional de Panama.
Ahora, nuestros recuerdos vibran al compas del reloj. Retornan a nuetra mente ecuaciones mal construidas, trozos de poesia casi olvidadas y contornos difusos de nuestro colegio. Si….hoy comprendemos. Analizando la causa postrera en el tiempo y espacio de las circunstancias, hemos heredado de nuestra querida «Alma Mater» la sencilla e impasible verdad, por la que el hombre construye escuelas y civilizaciones. Mas alla de toda doctrina filosofica, de todo metodo cientifico, esta el hecho humano de que todos somos iguales y por ende debemos comprendernos mejor. Precisamente en esta epoca en la que el hombre sucumbe victima de su propio progreso, y en la que un abismo separa cada vez mas a las viejas generaciones de las jovenes, la sentencia se hace evidente.
Pronto, esta ceremonia habra concluido. De ella perdurara el viejo retrato en que unos graduandos columbran el destino como si se tratara de una jornada diaria mas… como si lo que queda por vivir fuera tan solo la melancolica pasion de estudiante Pero este instante, esta minuscula gota en el tempestuoso mar del tiempo nos pertenece y la disfrutamos a plenitud! Un grupo de adolescentes que se lanza al manana dejando atras, ya muy lejos, en los claustros escolares, los descuidados pupitres donde escribimos nuestro primer amor, y las paredes que guardaron el eco de nuestras ingenuas carcajadas. Sabemos que en el futuro nuestros corazones derramaran sangre, y no solo tinta.
A los amados padres que perpetuaron sus vidas e ilusiones en nuestro ser, y a esos incansables labradores de personalidades, el bueno y obstinado maestro, nuestro mas sincero agradecimiento. Cumpliremos con todas las responsabilidades por las cuales hemos sido ungidos, porque cada generacion de jovenes graduandos significa la ultima esperanza de la humanidad.
Con lagrimas en los ohos les decimos adios, y muchas gracias!