Tu partida nos ha dejado devastados; solo alcanzo a escribir estas lineas.
Tuve el privilegio de conocer a Joey Tarazi en los últimos seis anos de su vida. Como principal promotor, organizábamos unas tardes de 4 a 6, usualmente en el Hilton o también en el antiguo Trump, donde departíamos amenamente conversando y cada uno fumando su usual cigarro. Hablábamos de política, de los últimos acontecimientos mundiales, donde cada uno impartía sus opiniones. Allí podíamos conocer tu Corazón noble y sincero. No había favor que te pidiéremos que no hicieras, desinteresada y prontamente. Siempre estuviste orgulloso de ser uno de los primeros fundadores del PRD y así conocimos tu admiración por Omar Torrijos y tu infinito amor por una mejor Panamá e igualmente por los destinos de Israel. Siempre fuiste altruista hasta el grado máximo. Infinitamente mas que todos, nos llevabas la ventaja con tu porte, guapura y carisma. Ahora recordamos el viaje a Bogotá y los frecuentes almuerzos que tu nos organizabas en Veracruz.
Advierto que las próximas oraciones no van a ser de placentera lectura.
Sospecho que te levantabas cada día temprano como yo, producto de las muchas décadas en que diariamente emprendíamos el viaje a Zona Libre. Donde antes teníamos un floreciente negocio, ahora teníamos que preocuparnos con llenar de actividades el día, que, para nosotros se hacia infinitamente largo y que nunca acababa por llenarse. Veíamos negocios florecientes a nuestro alrededor, emprendidos por estos “máster of the universe”, y nos preguntábamos si algo nos faltaba, si no teníamos ese acumen comercial que a otros parecía sobrarles. Cuando yo tenia esos días grises, cuando para nosotros el desfiladero se volvía mas estrecho y sin luz al final del túnel, tu eras el que me infundía esperanzas….que con los lustros todavía no se realizan….Me hablabas de tus proyectos de abrir un restaurante, o una tienda de cigarros en Colon 2000, y yo de construir una librería, en un País donde casi nadie lee. Ahora me dejas con mis soledades y angustias. Acepto que formo parte de una Sociedad donde nada mas se aprecia el materialismo y la ostentación; donde muchas veces la filantropía es telescópica; se ayuda a los de lejos, sin pensar en los que tenemos al lado. Ruego el que el Todopoderoso dispense a tu familia Consuelo y resignación y que , finalmente consigas los que muchos ansían y que pocos com Tu realmente se merecen, Paz.
Acepta de tus compañeros el que, cada vez que encendamos un cigarro, lo haremos en tu memoria. Te extrañaremos mucho.
Ezra Homsany