22 dic 2018 – 12:00 AM
TEMAS: Xi JinpingChina

En medio de la euforia que algunos sectores de la economía panameña están sufriendo por la cantidad de nuevos tratados bilaterales con el dragón asiático, se ha perdido la perspectiva de que se esta lidiando con un país declaradamente comunista, donde el partido mantiene un férreo control de toda actividad económica y política. El Partido Comunista mantiene un representante en cada barriada; hasta en cada fábrica. Así lo reafirmó Xi Jinping cuando recientemente habló ante 3 mil delegados en la Gran Asamblea del Pueblo en Pekín. La ocasión del discurso coincidió con el aniversario 40, cuando Deng y otros reformadores empezaron a recobrar el control del partido e iniciar la nueva política económica. Como lo afirma el New York Times, para los que esperaban otro discurso, Xi enfatizó que solo el control absoluto del partido puede “liderar las transformaciones de las próximas décadas. Se debe mantener el control del partido sobre todas las tareas”. Xi habló por hora y media y el discurso fue televisado en vivo a toda la nación. Al referirse a Estados, creo yo como Panamá, el mandatario mencionó que “ China nunca se va a desarrollar sacrificando los intereses de otros países, pero tampoco va a abandonar sus legítimos derechos e intereses”.
Como lo dice Yuen Yuen Ang, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Michigan: muchas de las metas políticas de China están en tensión unas con otras. Y es que, ¿cómo China puede propiciar un régimen de libre intercambio comercial y una liberalización de la economía, por un lado, y por el otro mantener una fuerte censura al intercambio de ideas, perseguir a los musulmanes en Xinjiang y hasta detener abruptamente al jefe de Interpol? Xi llamó explícitamente a “revitalizar la doctrina marxista leninista”.
Hay que recordar que actualmente China está sufriendo de una contracción económica. Algunos vaticinan, según también el New York Times, que la economía China va a crecer un magro 1.67%, o hasta menos. Esto explica que estén buscando megaproyectos en otras latitudes, como la nuestra.
Ezra Homsany
El autor es empresario