Antes que nada una confesion: soy un asiduo fumador de un cigarro o puro al dia desde hace mas de treinta anos. Lo que me convierte en algo parcializado en el debate sobre el proyecto de Ley 136 y el Anteproyecto 165, presentado el 20 de Enero del 2015 en la Asamblea Nacional comoConvenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Reconozco lo que ya esta ampliamente probado, que el abuso del Tabaco es adictivo y a veces hasta letal para la salud del fumador. Pero eso no me impide el criticar unAnteproyecto altamente draconiano, que se convierte en una prueba de litmus de hasta donde las leyes de un Estado infringen en los derechos civiles del Individuo en unasociedad supuestamente Liberal y Capitalista. El propositode este Anteproyecto es simple y llanamente el volver casiimposible la venta y el consumo de los productos de Tabaco en nuestro Pais. Tenemos como ejemplo el Articulo 2 ,,que manifiesta que “queda prohibido la venta, manufactura, importacion y distribucion de Narguile y productos similares” . El Articulo 4 prohibe la venta a menores de Edad, lo que esta bien, pero impone tasasanuales de 3,000 hasta 50,000 balboas, dependiendo del tamano del Establecimiento, para comerciar en estosproductos. Los Aeropuertos, Puertos, Zonas Libres tienenque pagar una tasa anual de 100,000 balboas. El Articulo 8 prohibe la importacion, distribucion, comercializacion de cigarrilllos electronicos y similares, aun cuando se ha demostrado en paises como Estados Unidos que ayudan a dejar la dependencia de productos manufacturados con Tabaco. Las disposiciones del Articulo 13 obligan a revelaranualmente unos datos y examenes que, en su rigor, se convierten en un nudo gordiano para su implementacion. Y todo esto despues de regular el color, tamano y materialesde las cajas de cigarillos. El Articulo 5 especifica,”los ambientes abiertos de acceso publico, terrazas, vestibulos, parques internos y balcones, tampoco se pueden usar parafumar, aunque la libre circulacion de aire garantiza que el humo expedido puede ser llevado a otras latitudes. Supongamos que exista un restaurante que permita elfumar, al que le moleste el humo del cigarillo o puro no esta obligado a entrar alli, puede elegir entre muchos otrosrestaurantes, y seran eventualmente las reglas del capitalismo y un Mercado libre las que determinen la viabilidad o no de un restaurante donde se permite el fumar. Como dice Luis Castro Santos: “estan relegando la Educacion en cuestiones de Salud y las medidaspreventivas al escenario de atras, y convirtiendo el fumaren una cuestion de regulacion y supervision de unadespotica policia medica”. Continua Castro, “los que fumanhoy sufren los mas altos ataques preventivos en los ritualesde la vida social”, incluso mas que los que toman alcohol, anfetaminas, y hasta algunas drogas. Asi como quierenregular la actividad de fumar, por que no lo hacen tambiencon el expendio de Alcohol, casi igualmente nocivo y adictivo? Como alega Dave Schmitz en el Chicago Tribune, que se confiesa no fumador y hasta alergico al humo del cigarrillo de su esposa, que si fuma, los “fumadores se han convertido en unos parias sociales.”. Un articulo publicado en The Guardian proclama que”elalcohol es peor que los cigarillos, destruye la auto-estima y dignidad, causa la degradacion personal que vaacompanada de la destruccion familiar,” caso que, en contadas excepciones, no ocurre con las actividadesrelacionadas con el Tabaco.
Regular esta bien; pero no con Disposiciones dignas de unEstado Totalitario. Mientras tanto, seguire disfrutando del placer….aroma… y disipacion del tiempo que me brindaun buen Cigarro.
Ezra Homsany